Un coche con 20 kilos de explosivo estalla en el centro de Barcelona horas antes de la visita de Aznar. ETA avisó con antelación. Daños materiales y dos heridos.
Información publicada en GARA el 3 de noviembre de 2000.
ATENTADO EN BARCELONA
Un coche con 20 kilos de explosivo estalla horas antes de la
visita de Aznar
La deflagración, alertada con antelación, causó daños materiales e hirió a dos personas
GARA | BARCELONA
La deflagración se produjo alrededor de la una de la madrugada de ayer en los jardines de Clara Campoamor de Barcelona, cerca de la Avenida Diagonal y en una zona poca poblada. Según fuentes policiales, quince minutos antes se produjeron dos avisos previos en nombre de ETA.
La explosión se escuchó en un radio de unos tres kilómetros, y afectó a una zona comercial y de oficinas situada a la entrada de Barcelona, a unos 150 metros de distancia de los bloques residenciales más cercanos. Los avisos llegaron a la sede de los bomberos de la ciudad y a las oficinas del diario ''''Avui''''. En esta segunda llamada se facilitó el punto exacto en que estaba ubicado el coche-bomba, lo que hizo que se desplazara al lugar una patrulla de la Guardia Urbana.
La deflagración produjo la rotura de los cristales de las proximidades, y provocó además dos heridos, un agente de la Guardia Urbana de Barcelona y un vigilante jurado. Al parecer, el agente se había acercado hasta esta persona para conminarle a que abandonara la zona.
Además, tras el atentado se registró un importante colapso en las entradas y salidas de Barcelona, entre otros motivos debido a la llamada «Operación Jaula» desplegada por la Policía.
El coche-bomba, convertido en un amasijo de hierros, fue retirado del lugar unas tres horas después. Según explicaron los expertos policiales, llevaba como carga 20 kilos de explosivo, posiblemente dinamita. Definieron el artefacto como «de mediana potencia».
Al parecer, el coche había sido robado en una fecha y un lugar no precisados, y llevaba placas falsas correspondientes al automóvil de un vecino de L''Hospitalet de Llobregat. La carga estaba colocada en la parte anterior del coche, un Ford Orion blanco.
«Demostración de fuerza»
La acción fue interpretada por la delegada del Gobierno en Catalunya, Julia García Valdecasas, y por el consejero de Interior de la Generalitat, Xavier Pomés, como una «demostración de fuerza» por parte de ETA. Según resaltaron fuentes policiales, esta conclusión se extrae de datos como los dos avisos previos o la hora en que se produjo la explosión, en la que las proximidades estaban vacías al tratarse de una zona eminentemente comercial. Según destacaron dos trabajadores de una bocatería situada en las inmediaciones, a la una de la madrugada «no había nadie en la calle, y apenas circulación».
Otras fuentes resaltaron que en las inmediaciones de los jardines se encuentra la antigua Residencia de Oficiales y un macrocentro comercial de El Corte Inglés en la Avenida Diagonal.
A modo de ejemplo, Xavier Pomés admitió que la explosión del coche-bomba «puede tratarse de un aviso para indicar que están aquí y que pueden actuar».
A los portavoces policiales y políticos no les pasó desapercibida la coincidencia del atentado con la visita a Barcelona del presidente español, José María Aznar, que se desplazó para intervenir por la tarde en un semina- rio empresarial en el Palacio de Congresos. Según destacaron, el pasado 21 de setiembre la visita a Catalunya del líder del PP vino a coincidir, sólo unas pocas horas antes de su llegada, con el atentado mortal contra el concejal de esta formación José Luis Ruiz Casado en la vecina localidad de Sant Adrià del Besós.
Detenidos dos estudiantes
Al hilo de esta visita, la Policía española cargó contra un centenar de jóvenes que protestaban en la calle contra la presencia del presidente español en Barcelona y contra el distrito único universitario y detuvo a dos estudiantes en los incidentes que se registraron. Este grupo de jóvenes cortó varias veces el tráfico en la Diagonal.
Además de la visita de ayer de Aznar, hoy mismo se espera en Catalunya también al Rey español. Juan Carlos de Borbón tiene previsto inaugurar una planta industrial en Parets del Vallés.
El atentado sí motivó la suspensión de la reunión entre los ministros del Interior de Italia y el Estado español prevista para ayer en Bari. Esta entrevista ya había quedado aplazada el pasado 23 de octubre, tras el atentado mortal contra Máximo Casado en Gasteiz.
Algunos vecinos de la zona comentaron a los periodistas que habían visto correr a una persona e introducirse en una furgoneta coincidiendo con la explosión, si bien la Policía no llegó a confirmar este extremo.
La delegada del Gobierno en Catalunya, que se desplazó al lugar del atentado, estimó «muy difícil» precisar si existe o no actualmente algún «comando itinerante» de ETA en Catalunya, y se limitó a resaltar que «no es descartable que tengan una cierta infraestructura».
En la misma línea, el consejero Pomés apuntó que en el territorio gestionado por la Generalitat existe «como mínimo, una red de información» que suministraría datos a ETA.
El propio secretario de Estado para la Seguridad, Pedro Morenés, se desplazó a la capital catalana para mantener diversos contactos con mandos gubernativos y posteriores para valorar la acción y sus repercusiones. A primera hora de la mañana se reunió con Julia García Valdecasas y con los mandos de la Guardia Civil y la Policía española, y poco más tarde hizo lo mismo con Xavier Pomés.
Si se confirma finalmente la autoría de ETA adelantada en las dos llamadas previas a la deflagración, ésta sería la segunda acción de la organización armada en Catalunya en mes y medio.
Según datos policiales facilitados ayer, desde 1975 hasta ayer ETA ha cometido 61 atentados en Catalunya, que han provocado 49 muertes.
El conductor del autobús de Madrid sigue muy grave
GARA | BARCELONA
Sólo uno de los dos heridos en la explosión de Barcelona el guardia jurado del aparcamiento próximo, Raúl R.L., de 48 años está hospitalizado a consecuencia de la explosión. Se encuentra estable y fuera de peligro después de ser intervenido quirúrgicamente durante la noche por una herida en la pierna. Por lo que respecta al policía local, sólo sufrió algunas quemaduras en el cuello de la camisa. Según la Policía, el nu- do de la corbata impidió que un trozo de metralla impactara contra él y le provocara algún daño físico.
Por contra, el estado de salud del chófer del autobús urbano que resultó herido en la explosión del lunes en Madrid sigue siendo muy grave. Después de ser sometido ayer a una segunda operación, en la que se le suturaron varias heridas, continúa convaleciente en el Hospital Ramón y Cajal. Según el parte médico, padece traumatismo craneoencefálico con pérdida de masa encefálica y desgarro muscular en brazo izquierdo.
A consecuencia de la explosión de este coche-bomba, nueve personas siguen estando hospitalizadas, entre ellas una niña de 11 años herida en una pierna que, según los médicos, evoluciona bien.
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